viernes, 10 de octubre de 2014

ULCERAS OCULARES EN LOS CHIHUAHUA




ÚLCERAS OCULARES








El chihuahua es un perro con los ojos bastante saltones, por lo que en ocasiones, puede verse agredido por diversos agentes externos que pueden lesionar el globo ocular con extremada facilidad, tales como: objetos terminados en punta con los que pueda arañarse (ramas, herramientas, juguetes de plástico rígido, etc...), arena o chinos (un pequeño granito de arena puede producir úlceras con facilidad al frotarse el perro el ojo por la molestia), o ellos mismos durante sus juegos o rascándose sin tener cuidado. A menudo con el quinto dedo que todos los perros tienen en sus patas delanteras, pueden rascarse y hacerse daño, arañando el globo ocular, y conllevando ésto a dicha afección.

El tratamiento es sencillo, pero su curación es lenta y debe de ser constante. Recomendamos que lleven su chihuahua a su veterinario y que sea él quien ponga el tratamiento adecuado y correspondiente. Pero en líneas generales, aplicaremos una media de dos a tres veces al día un colirio específico que lleve gentamicina, y una vez al día uno de atropina, sólo por la noche; ya que ésta ayuda a la cicatrización, pero dilata las pupilas y puede resultar molesto a plena luz del día.


miércoles, 8 de octubre de 2014

EMBARAZO PSICOLOGICO

EL EMBARAZO PSICOLÓGICO





Durante el celo, justo cuando el ovario deja de expulsar óvulos, los niveles de progesterona en las hembras están muy altos, esto dura pocos días y después el cuerpo de nuestra chihuahua volverá a la normalidad; pero en algunos casos estos niveles de progesterona son anormalmente altos, lo que ocasiona los llamados embarazos psicológicos, cuyos síntomas son iguales o muy parecidos a los de una embarazo real.
Pueden aumentar el tamaño de las mamas, el tamaño de vientre, se preparará para parir y su carácter cambiará; en ocasiones incluso pueden sustituir a sus cachorros por un objeto que cuidará y las mamas pueden producir leche.
No es cierto que si la perrita cría alguna vez desaparezcan esos embarazos Psicológicos.
Las perras que tienen frecuentes embarazos psicológicos tienen mayor riesgo que padecer una piómetra, que es una infección intrauterina, por ello es aconsejable que haya un seguimiento veterinario en estos casos.


martes, 7 de octubre de 2014

EL CELO DE LAS HEMBRAS CHIHUAHUA

EL CELO EN LAS HEMBRAS CHIHUAHUA








El ciclo sexual de la perra es, en comparación con el resto de los animales domésticos, único en muchos aspectos, ya que el tiempo que transcurre entre los periodos de celo (5-7 meses) es muy largo en proporción al tiempo de gestación (62 días), y la ovulación se produce una sola vez (pero en varios días) por celo. El ciclo sexual se divide en 4 etapas:

PROESTRO: tiene una duración media de 3-15 días. Las manifestaciones externas son aumento del volumen de la vulva, pérdidas sanguíneas vulvares y atracción de los machos. En esta fase la perra no admite la monta del macho.
ESTRO: popularmente conocido como periodo de CELO. Tiene una duración de 3 a 10 días. La vulva está agrandada, hay una reducción de las pérdidas vulvares y gran atracción de los machos: es en este momento cuando se produce la ovulación, monta del macho y gestación.
DIESTRO: (de 110 a 140 días): este periodo comprende la gestación, parto y lactación si se produjo fecundación y la regresión a la normalidad de los tejidos si no se produjo.
ANESTRO: (de 150 a 250 días): ahora no hay signos exteriores y es el periodo ideal para realizar toda clase de intervenciones ( ovario histerectomía ).

Así pues, la ovulación tiene lugar durante el periodo de celo y se trata de una ovulación espontánea. Con mayor frecuencia es entre el día 10 y 14 del comienzo del celo, aunque en menos de 1 minuto se puede confirmar con un frotis vaginal realizado por el veterinario.


lunes, 6 de octubre de 2014

RETENCION DE LOS DIENTES DE LECHE


RETENCIÓN DE LOS DIENTES DE LECHE O “DOBLE DENTICIÓN”



Es frecuente que nuestro pequeño compañero, una vez ha llegado a la edad en la que debe de hacer la muda de los “dientes de leche” para dejar paso a los de adulto, no lo haga como es debido, y que muchos de ellos (en especial los colmillos, que poseen una raíz muy profunda), no se caigan normalmente, y que haya que recurrir a una sencilla intervención para extraerlos.
Es importante quitar los dientes de leche; pues si no se retiran, pueden hacer que los nuevos salgan torcidos, o que al no caerse y quedar dobles, produzcan la caries en los mismos mucho antes por el anormal acumulo de comida entre ambos (el de leche y el definitivo).


Antes de recurrir a ésta intervención, recomendamos que consulten con su veterinario la edad más idónea (normalmente cuando todos los dientes definitivos hayan empezado a despuntar y se vean claramente; alrededor de los 9 meses de edad) , y que prueben a dar al cachorro productos especiales para éstas situaciones y de cierta dureza, que les ayuden a desprenderse de los dientes de leche, por si existiera la posibilidad de que los tirara solo, antes de tener que intervenir quirúrgicamente. Recuerden que es una operación muy sencilla y poco costosa, pero que como toda intervención que requiera de anestesia, supone un cierto riesgo, por pequeño que sea, por dicha anestesia.


jueves, 2 de octubre de 2014

EL CUIDADO DE LOS PERROS

EL CUIDADO DE LOS PERROS






La buena higiene y el buen cuidado de un perro depende principalmente de una buena prevención del conjunto de los problemas específicos que pueden alcanzar al animal. Conociéndolos y previniéndolos, lograremos que estos no lleguen. Y si lo hacen, podremos atajarlos a tiempo y minimizarlos.

El baño: 
La mayoría de los perros disfrutan en el agua y se bañan de buena gana. Los baños les ayudan en los periodos de más calor y también son beneficiosos para la reeducación de los animales que han sufrido recientemente una intervención ósea o articular. Pero mucha atención con los baños en el mar. Están totalmente desaconsejados para los animales que sufren problemas cutáneos. Cuando su perro se haya bañado en el mar, es preferible enjuagarlo con agua dulce sin utilizar champú, con el fin de evitar cualquier irritación por la sal marina.

A la hora de bañar al perro cuidado con el champú que vas a utilizar: debe ser especial para ellos. ¡Nunca utilices champú para humanos! Atención también con los baños demasiado frecuentes que pueden ablandar el pelo duro de ciertas razas. Un paseo por el campo con tiempo lluvioso no necesita un baño al volver necesariamente. Puedes secar a tu compañero con una toalla para cepillarle luego con el fin de que reencuentre el brillo de su pelaje, sobre todo si es un perro de pelo largo.

El cepillado:
La muda se da dos veces al año en el perro. La más importante se sitúa en torno a mayo, a causa de la caída del pelo de invierno. El pelaje de verano cae hacia septiembre. Por tanto, en primavera y en otoño será natural que tu perro pierda abundantemente pelo. Si el perro vive en un entorno demasiado cálido y si, sobre todo, su cama está cerca de un radiador, su caída de pelo puede ser más frecuente. Debes examinar y cuidar a tu compañero regularmente. Acariciarlo ayuda al descubrimiento de posibles anomalías (presencia de garrapatas,  por ejemplo), cualquiera que sea su corte y su pelo.

El cepillado elimina los pelos muertos y las suciedades acumuladas en el pelaje. El material de aseo variará dependiendo de la variedad del perro. La solidez y la separación de los dientes de las herramientas de cepillado dependen del pelaje. Generalmente se emplea un cepillo en puas metálicas, completado por un peine también de metal. Para los perros de pelaje espeso que tenga grandes mudas, puedes utilizar una almohaza.

Cuidado dental:
El tártaro dental que se adhiere cerca de las encías son los responsables del mal aliento en la boca del perro. La acumulación de este depósito en el cual se desarrollan bacterias va a incendiar la encía y puede acarrear, a largo plazo, una descalcificación de los dientes. Para prevenir el riesgo de gingivitis, tienes la posibilidad de cepillar los dientes de su perro con un dentífrico concebido especialmente por los animales. Una forma más simple es frotar con una compresa empapada en agua enrollada alrededor del dedo.

Cuidado de los oídos:
Debes verificar periódicamente el interior de las orejas de su perro (sobre todo con los perros con orejas colgantes, que son más propenso a enfermedades auditivas).

Cuidado de los ojos: Puedes limpiar cada día la esquina de los ojos de su perro con algodón empapado en suero fisiológico o con agua hervida, con el fin de quitar las secreciones y evitar la aparición de coloraciones rojizas. Ciertos lagrimeos pueden ser causados por pelos demasiado largos que irritan los ojos. Si es el caso, puedes pedirle a un veterinario que los corte.

Las vacunas:
La vacunación es la mejor prevención posible contra las enfermedades corrientes que pueda sufrir el perro. Un perro debe ser vacunado cada año, hasta ser adulto: cuando el perro alcanza 5 años, es esencial consultar a un veterinario regularmente con el fin de detectar de manera precoz y prevenir las enfermedades que acompañan el envejecimiento. Para las vacunas, su veterinario es quién mejor puede ayudarle.