domingo, 11 de enero de 2015

LA TOS DE LAS PERRERAS

     LA TOS DE LAS PERRERAS

UN PROBLEMA MAS HABITUAL DE LO ESPERADO




Puede sonar a poca cosa, pero la “tos de las perreras” es un problema recurrente, que puede traer consigo complicaciones indeseadas. Como no se le suele hacer demasiado caso (juega en otra liga en comparación con leishmaniosis y demás), vamos a dedicarle este artículo para poner a fuego toda la información necesaria, y saber así en qué consiste y cómo actuar ante la presencia de sus síntomas.

Qué es la tos de las perreras

Como puede imaginarse el lector, se trata de una afección de las vías respiratorias, cuyos principales síntomas suelen ser accesos de tos seca que pueden prolongarse en el tiempo, y hacerse especialmente evidentes con el movimiento del animal e incluso con sólo tocarle laringe y/o tráquea. Podría traer consigo vómitos.
La enfermedad se caracteriza por ser sumamente contagiosa, en especial entre  perros que convivan en grandes grupos, por lo que criadores con un gran número de ejemplares (y que en invierno no puedan controlar todos los cambios de temperatura a los que sus animales sean sometidos), perreras, protectoras, exposiciones o participaciones en concursos que requieran encuentros grupales, pueden convertirse en un paraíso para la bacteria causante. Sobre todo si se trata de perros jóvenes (o cachorros directamente), puesto que aún no cuentan con la inmunidad propia de un adulto, que ya ha debido lidiar más de una vez con esta u otras enfermedades de corte similar, y ya han perdido el efecto de los anticuerpos maternos que reciben durante el primer mes de vida. Por supuesto, también es una potencial vía de contagio el dejar a nuestra mascota en una residencia durante periodos de vacaciones.

Con lo fácil que resulta contagiarse, ¿Cuán peligrosa es?

Si el párrafo anterior era para echarse las manos a la cabeza, rebajaremos alarmismos confirmando que, desde el punto de vista médico, no se considera una enfermedad grave. Ahora bien, si se complica, puede llevar a la aparición de fiebres elevadas, apatía, síntomas propios de bronquitis y bronconeumonía, en incluso carencia de apetito. Por ese motivo, tampoco debe tomarse a la ligera.

¿Qué lo provoca?

Según los estudios realizados a este respecto, puede señalarse una bacteria como principal causante de esta enfermedad. Bordetella bronchiseptica se llama (de ahí que el nombre más científico de la dolencia sea traqueobronquitis infecciosa canina), y es el único germen que realmente causa los síntomas de la misma. Ahora bien, un cuadro de similares características también lo causan el virus de la parainfluenza canina, el adenovirus canino de tipo 2 y el virus del moquillo canino, así como otras bacterias a ellos asociados. Así pues, en el peor de los casos, a estos agentes se asocia el moquillo, pero por lo demás, suele tratarse de problemas de escasa importancia.

¿Y cómo se evita?

Fácil, rápido y directo al grano: mediante la vacunación. Se administra a los cachorros que ya han cumplido cuatro semanas de vida (que es cuando pierden la ayuda de los anticuerpos maternos), y también la pueden recibir perros más adultos. La primera inyección debe ir seguida de otra a las tres-cuatro semanas, y a partir de ahí, se recomienda ir vacunando al animal con regularidad anual. Por supuesto, aunque en el caso de los más pequeños no haya tanta diferencia es muy recomendable que las vacunas se lleven a cabo antes del invierno, o bien antes de asistir a uno de los factores de riesgo antes citados (residencias, exposiciones…).

Diagnóstico diferencial

  • Alergia
  • Colapso traqueal
  • Cuerpos extraños laríngeos
  • Migración pulmonar de parásitos en los cachorros
  • Tos por esfuerzo
  • Tos de origen cardíaco
  • Traqueobronquitis verminosa

miércoles, 31 de diciembre de 2014

COMO CEPILLAR A TU PERRO

CÓMO CEPILLAR A TU PERRO COMENTAR (4)

Cómo cepillar a tu perro







Un cepillado frecuente mantiene la salud y el aspecto del pelo de tu perro en un estado óptimo. Además, es una actividad que favorece los lazos de unión entre tu perro y tú, ya que consiguen toda tu atención y es una buena oportunidad para comprobar el pelaje y el estado de la piel y ver si existen alteraciones como bultos, heridas o parásitos.
Se debe cepillar a todos los perros. El cepillado frecuente quita y remueve suciedad y pelos; distribuye los aceites naturales del pelaje y ayuda a prevenir enredos en el pelo largo. La frecuencia y el tiempo que lleve el cepillado dependen de cada perro. Si cepillas a tu perro diariamente, reducirás la cantidad de pelo que desprende y que se adhiere a muebles y alfombras.
Los perros de pelo largo necesitan que se les cepillen varias veces a la semana, al contrario que los de pelo corto, que sólo necesitarán un cepillado a la semana. Recuerda que es mejor cepillar al perro cada dos o tres días, que dejar que se le formen nudos en el pelo. También es recomendable cepillarlo con mayor frecuencia en primavera y otoño porque es la época en la que cambian el pelo.
Tenemos que acostumbrar a nuestro perro a quedarse quieto y disfrutar de este momento, si lo empezamos a realizar desde pequeño y lo hacemos con cuidado y comprensión, la tarea resultará muy sencilla en el futuro, ya que se habituarán a ser cepillados, sin resistirse.
Es recomendable utilizar un cepillo de cerdas naturales para eliminar el pelo muerto. Usa un cepillo de cerdas largas si tu perro tiene pelo largo y un cepillo de cerdas cortas en el caso que tenga el pelo corto. Otra opción para perros con pelo medio o largo es un cepillo de alambres curvos. Para las razas con pelo corto existe también un guante con cerdas que es muy efectivo.
Cepíllalo empezando por la cabeza, en dirección hacia la cola, siguiendo siempre la dirección de crecimiento del pelo. Si tu perro tiene una capa espesa de subpelo, probablemente necesites levantar el pelo que está por encima. Cepíllalo desde la parte inferior de la capa hacia afuera, eliminando así el pelo muerto y los nudos. Sé tan cuidadoso y rápido como te sea posible, elogia a tu perro por haberse portado bien y recompénsalo.

lunes, 29 de diciembre de 2014

OTITIS

Otitis




Lo bueno que tiene la otitis es que nuestra mascota hace muy evidente su presencia: a la menor prueba de la existencia de esta infección, agita la cabeza repetidamente de un lado a otro, se rasca los oídos… en definitiva, parece como si intentaran sacarse algo de dentro de los mismos (y cuidado, porque también podría ser que en verdad se le hubiese metido una espiga  que efectivamente tiene que ser extraída). Lo malo es que requiere la aplicación de medicamentos vía tópica, lo cual puede convertirse en una odisea puesto que al perro no le suele hacer demasiada gracia que se trastee con su oreja irritada.
Ante un caso de posible otitis, la única solución pasa por ir al veterinario y que sea él quien nos recete la cura. Por lo demás, tan sólo se pueden llevar a cabo acciones preventivas o de muy corto alcance, cuando se trata de un perro propenso a la otitis. Existen productos para la  limpieza de oidosque no requieren receta, y que se pueden ir aplicando con regularidad para evitar problemas.

EVITA QUE TU PERRO CONSUMA ESTOS ALIMENTOS

EVITA QUE TU PERRO CONSUMA ESTOS ALIMENTOS

Te sorprenderás al saber que ciertos alimentos pueden resultar tóxicos e incluso mortales para tu perro. Si eres de esas personas que comparte un poco de su comida o dejan caer algo mientras cocina, este post te hará reflexionar ya que puede resultar peligroso para tu mascota. 

Aguacate. El aguacate contiene una toxina que puede resultar venenosa para algunos animales como pájaros y caballos, pero no se ha demostrado completamente si también lo es para nuestros perros. Algunos perros pueden sufrir de indigestión si comen la piel y contenido del aguacate, pero lo más peligroso es la semilla, ya que puede causar obstrucción del esófago o intestino. 

Huesos de pollo y pescado. A pesar de que nuestros perros pueden comer pollo y ciertos pescados, debes tener mucho cuidado con sus huesos y espinas, ya que al ser muy filosos pueden ocasionar obstrucción y desgarre del aparato digestivo. 

Comida para gatos. Si tienes gatos y les has dado comida para perros, o viceversa, debes dejar de hacerlo, y aqui están las razones:
  • La comida para gatos está compuesta por vitamina A, mientras que la de perros contiene beta caraoteno (sus organismos lo convierten en vitamina A).
  • La Taurina es un aminoácido que necesitan los gatos, pero los perros las producen naturalmente. La comida para perros no contiene esta sustancia, lo que puede provocar enfermedades del corazón en los gatos.
  • Los niveles de proteína en la comida de perros son más bajos que en la comida de gatos. Aunque hay gatos que pueden vivir con consumos bajos de proteína, no es lo más indicado para su salud.

La densidad calórica y los altos niveles de proteína no son buenos para el tracto gastrointestinal de nuestro perro. Diarrea, vómitos y pancreatitis son algunos de los síntomas que puede tener tu mascota al consumir comida para gatos. 

Sal. La comida comercial de nuestros perros contiene pequeñas cantidades de sodio que pueden tolerar. Sin embargo, grandes cantidades de sal pueden ser muy perjudiciales para su salud e incluso causarle la muerte. Según el National Academy of Sciences and National Research Council en los Estados Unidos, los perros saludables de 15kg deben consumir no más de 100mg de sodio al día. Habla con tu veterinario para que ajuste la dosis de acuerdo al peso de tu perro. 

Chocolate. Lo peor que te puede pasar si consumes chocolate es ganar unos kilitos de más. Pero tu perro puede enfermarse incluso con pequeñas cantidades. Además de tener alto contenido de grasas, el chocolate contiene cafeína y tebromina, dos estimulantes que afectan al sistema nervioso, la musculatura cardíaca y la frecuencia del orinado. El nivel de intoxicación depende del tipo de chocolate que haya consumido tu perro; el chocolate blanco es el menos tóxico mientras que el oscuro es el más peligroso. 

Uvas y pasas. Evita que tu perro consuma uvas o pasas ya que pueden causar problemas renales, atacar el riñón y alterar la orina. Si tu perro las ha consumido, los síntomas inmediatos son el vomito y diarrea, pero luego puede presentar anemia, falta de apetito, dolor abdominal y ingesta excesiva de agua. 

Huevo crudo. Los huevos crudos contienen una encima llamada Avidina la cual disminuye la absorción de la Biotina (Vitamina B). Esto puede provocar problemas con la piel y el pelaje. Además, los huevos crudos pueden contener Salmonela que puede ser peligrosa para tu perro. 

Cebolla y ajo. La cebolla y el ajo son bastante fuertes y producen daños en los glóbulos rojos del perro. El daño empieza a presentarse después de los cinco días de la ingesta. Los síntomas incluyen anemia y orina oscura. Si tu perro ha consumido cebolla o ajo debes visitar a tu veterinario lo más pronto posible. En algunos casos es necesaria una transfusión de sangre. 

Masa de pan cruda. La masa de pan cruda contiene levadura viva que puede ser peligrosa para el sistema digestivo de tu mascota. El estómago constituye el ambiente ideal para que la bacteria se multiplique, provocando una expansión de la masa dentro del perro que puede ser tan severa como para reducir la circulación de la sangre en las paredes estomacales. Adicionalmente, la expansion puede comprimir el diafragma, lo que provoca una respiración dificultosa. 

Ten cuidado, en definitiva, con lo que le ofreces a tu perro, ya que puede resultar muy peligroso para su salud. Si quieres consentirlo con algo de comida para humanos, debes saber cuáles no son peligrosas.

miércoles, 17 de diciembre de 2014

EL CUIDADO DENTAL PARA PERROS

CUIDADO DENTAL PARA PERROS 

Dientes sanosAl igual que ocurre con las personas, la formación de placa bacteriana en la boca de nuestros perros y gatos ocurre de forma habitual y, si no se remedia, puede dar lugar a enfermedades más graves como problemas de corazón, daño renal o problemas de hígado.

Aproximadamente 8 de cada 10 perros y gatos han desarrollado algún problema dental a la edad de tres años.

Los restos de alimentos que quedan entre los dientes generan una alteración de la saliva, lo cual es un entorno ideal para el crecimiento de bacterias. Estos depósitos ejercen presión sobre las encías causando inflamación e hinchazón. Se suele abrir una especie de bolsa entre las encías y los dientes que puede provocar que los dientes se aflojen y se acaben cayendo. 

Las causas habituales de la acumulación de sarro son los dientes no alineados de determinadas razas, la alimentación excesiva, los alimentos de mala calidad y la falta de limpieza.

Uno de los muchos mitos que hay sobre la higiene dental de perros y gatos es la idea de que el pienso mantiene los dientes de limpios, mientras que la comida casera los ensucia y provoca sarro: esto no es cierto.

Los perros y gatos suelen tragar la comida seca entera (el que haya visto alguna vez un vómito de su animal habrá visto que las bolas de pienso están intactas), esto es porque, a diferencia de nosotros, ellos no tienen en la saliva ciertas enzimas que predigieren la comida, como la amilasa, encargada de digerir el almidón. Incluso cuando la mastican la hacen añicos, así que el contacto entre las bolas y los dientes se produce sólo en las puntas de los mismos, y no en la encía que es donde se acumula el sarro.

Esto no quiere decir que la comida casera o blanda limpie los dientes, simplemente que, la comida, sea cual sea, no está hecha para limpiar los dientes, la comida los ensucia. Esto es algo que parece muy lógico pero que se nos olvida muy a menudo. Por lo tanto, si un animal come pienso, comida casera o Naku, lo que siempre va a necesitar es que le procuremos una buena salud dental, bien sea dándole huesos para morder o haciendo las limpiezas nosotros mismos.

Cuando se descuida la higiene dental durante mucho tiempo, pueden aparecer síntomas que nos indican que hay una enfermedad periodontal:

- formación visible de sarro

- mal aliento

- sangrado de las encías

- salivación excesiva

- dolor al masticar e incluso pérdida de apetito y de peso.
 
Mantener los dientes y encías de tu gato o perro sanos requiere un compromiso por tu parte. Las bacterias están siempre presentes en la boca, y, a las pocas horas de una limpieza profesional, ya están trabajando en la creación de un depósito pegajoso en los dientes. En 24 horas, la placa comienza a endurecerse y convertirse en sarro.
Dientes con sarro

Estos son los remedios que puedes utilizar para mantener sana la boca de tu compañero:

- La dieta es extremadamente importante, sin la nutrición adecuada, las encías no pueden repararse ni mantener la elasticidad adecuada. Busca alimentos con ingredientes de calidad.

- Limpiezas habituales: Semanalmente revisa el estado de su boca para retirar la placa que se haya podido formar, puedes utilizar un cepillo normal, aunque existen cepillos específicos con dedales.

- Acostúmbrale desde cachorro a las limpiezas de boca: Como este es un problema que no suele surgir hasta los dos años de edad, son pocas las personas que se preocupan de acostumbrar a su perro a las limpiezas de boca. Esto nos evitará tener que utilizar sedantes para hacer las limpiezas de boca, con el consiguiente riesgo y gasto en veterinario que eso supone.

- Si tu perro o gato ya ha empezado a acumular sarro, puedes utilizar productos naturales que te ayudarán a reblandecerlo. Eso sí, luego tendrás que encargarte de limpiar la placa para que no se vuelva a endurecer. Estos productos son muy eficaces, pero no se recomienda su uso durante más de 2 meses ya que el sarro se acaba haciendo resistente al producto y deba de funcionar.

- Ofrécele un “cepillado natural”: Esto se puede hacer con verduras crudas y duras como la zanahoria o con un poco de pan duro. También puedes darle huesos crudos, pero busca huesos de gran tamaño para asegurarte de que los mastica y evitar atragantamientos. Los huesos de menor tamaño como los de pollo o pavo pueden servir para los gatos, pero nunca para perros. Eso sí, recuerda que los huesos siempre tienen que estar crudos para evitar que se astillen.